Psicofármacos y Salud Mental  - Lugar Editorial

Psicofármacos y Salud Mental

La ilusión de no ser

Formato 23 x 16 cm
264 p.
Edición :1a.
Año Pub :2008
ISBN :978-950-892-301-1

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Reseña
El desarrollo de Salud Mental se sostiene en una ética que considera al sujeto del sufrimiento mental, su historia, su sensibilidad, su experiencia y su memoria, como la dimensión conflictiva de toda existencia humana y propone al sujeto una comprensión conjunta del malestar psíquico, esto es, su participación en el proceso de atención. La consideración del trastorno como enfermedad por parte de la psiquiatría positivista prescinde del sujeto e ignora el conflicto que expresa el síntoma, ya que éste sería solamente el signo de un trastorno en sus equilibrios cerebrales, proponiéndose por consiguiente suprimirlo a través del medio artificial del medicamento. Los psiquiatras se valen para esto de un nuevo valor cultural. Observemos la afinidad de estos anhelos de actuar a través de drogas sobre la vida emocional, el rendimiento físico, sexual, intelectual, agilizar la velocidad de los encuentros sexuales, vencer a los malestares y las impotencias de la existencia, que ha puesto en un primer lugar dos formas de consumo que responden a las mismas coordenadas: los psicofármacos y las drogas ilícitas. Esto es una producción de identidad social: del objeto al ser. Nos invitan por este medio a ser otro de lo que somos. Pero también la dirección es inversa: del ser al objeto. Es decir, de transformar al ser en un objeto más de consumo. Todos podemos devenir un objeto para ser utilizado, comprado, desechado. Se puede comprar sexo; se puede comprar niños u órganos que no tenemos, o de los que queremos gozar, se compra a la policía, al político. Algunos hablan de producirse o de venderse bien, cuando en el afán de algún éxito se muestran como siendo otros. Todo el consumo está ahora dirigido a generar la ilusión de que podemos ser otro de lo somos . Esta es la ilusión de no ser , ilusión de suspender la condición subjetiva que nos hace presente lo que somos y lo que vivimos. El autor analiza cómo esta ilusión de no ser , aloja en sus entrañas un principio de autodestrucción, que Freud visualizó y denominó pulsión de muerte .